El interiorismo se caracteriza por la presencia de elementos clásicos inspirados en los años 60, como maderas cálidas, matices suaves y curvas naturales que, junto a la cuidada selección de obras de arte, enmarcan la elegancia del mobiliario: desde la entrada, donde destaca la escultural mesa Brady, hasta el salón, que acoge el sistema de asientos Connery diseñado por Rodolfo Dordoni junto a los volúmenes de los sillones Torii de Nendo, también presentes en la zona contigua en su versión de comedor. La chimenea de doble cara separa el salón de la cocina, que a su vez alberga la mesa Marvin de Rodolfo Dordoni, acompañada por las líneas delicadas y ligeras de las butacas de comedor Yoko de Inoda+Sveje.